lunes, 8 de noviembre de 2010
Los beneficios de la gratitud
Sólo es cuestión de mirar con otros ojos lo que la vida te ofrece cada día y dar gracias. Al hacerlo obtendrás grandes regalos.
Karina R. Chiw
Una virtud
La gratitud nos ayuda a:
· + Tomar conciencia de los dones que recibimos cada día
· + Valorar la generosidad de quien nos da
· + Mover nuestra voluntad y corresponder abundantemente
· + Aprovechar y desarrollar los regalos y dones que la vida nos ofrece para ponerlos al servicio de los demás.
Si te quejas por lo que no tienes y no agradeces lo que sí tienes, es que no estás preparado para recibir más.
Algo más…
Tú puedes desarrollar la gratitud y convertirla en un hábito en tu vida si la pones en práctica. No es suficiente descubrir que has recibido algo bueno, o valorar a la persona que te lo ha dado, o utilizar bien lo que has recibido; también es importante expresarla con palabras, gestos o acciones concretas.
Para lograrlo, la especialista te sugiere agradecer a:
* Un poder superior (Dios), sin importar la religión o tendencia espiritual que tengas. A través de pensamientos y de una oración. O simplemente escribiendo todos los días una lista de las cosas que tienes y/o recibes en la vida.
La gratitud no sólo es imprescindible en los buenos momentos. Es aún más necesaria ante las dificultades.
Tú ganas…
Al reconocer los regalos que recibimos a diario nos beneficiamos física, mental y espiritualmente ya que:
- Experimentamos emociones de bienestar y abundancia
- Desaparecen los pensamientos de tristeza, ansiedad, escasez y desolación
- Mejora nuestro sistema inmunológico ya que se armoniza el sistema nervioso, se regula la respiración y el ritmo cardiaco.
- Sentimos la plenitud de tener cubiertas todas nuestras necesidades, de recibir abundancia y sentir que el universo entero coopera con nosotros y enriquece nuestra vida.
- Cambia nuestra expresión facial y nuestra actitud.
- Se benefician y fortalecen nuestras relaciones con los demás
- Nos permite estar atentos al milagro de la vida y a lo que ésta nos ofrece.
Según un estudio de la Clínica Mayo, las personas optimistas (aunque optimismo y gratitud no son lo mismo si están muy relacionados) tienen un 50% menos de sufrir muerte prematura que los pesimistas. www.mayoclinic.org
Para que tus hijos aprendan a ser agradecidos
· * Cada noche antes de dormir, juntos hagan una pequeña reseña del día en la que recuerden las cosas buenas que vivieron. Y agradezcan por lo menos tres cosas que recibieron.
· * Agradéceles sus logros, cariño, atención y detalles para que así también se animen a hacer lo mismo con quienes han aportado algo a sus vidas.
Otras recomendaciones
· * Haz una lista diaria de las cosas por las que estás agradecida (personas, bienes materiales, emociones, cualidades, dones…)
· * En cada situación incómoda o difícil, enfócate en lo que “si está o si es” en vez de lo que hace falta o quisieras que fuera diferente.
· * Expresa a los demás tu gratitud por lo que aporten a tu vida, ya sean pequeños o grandes detalles. Acompaña la palabra “gracias” con una sonrisa.
· * Agradece a ti misma tu manera de ser, tu autenticidad, tus aciertos y también por las decisiones equivocadas que tomes.
· * Libérate de resentimientos que tengas con la vida o con alguien más. No esperes que los demás sean agradecidos contigo. Piensa que nadie te debe nada, que fuiste solo un mensajero y que la vida te ha recompensado de otras formas.
· * Agradece a cada parte de tu cuerpo la función que realiza. Tu cuerpo por si solo reaccionará a esa gratitud generando bienestar
· * Ante una experiencia dolorosa, confía en que lo que vives tienes que vivirlo y que a pesar de eso la misma vida te manifiesta su apoyo en cada momento, sólo esfuérzate por encontrarlas a tu alrededor.
sábado, 6 de noviembre de 2010
Cuidar el planeta te ayuda a ahorrar
Con medidas prácticas en tu hogar puedes ayudar no sólo al cuidado del medio ambiente, también al de tu bolsillo.
Karina R. Chiw
Hoy, salvaguardar nuestro planeta, el lugar donde vivimos, nos preocupa a todos. Aunque los gobiernos y las empresas de todo el mundo han tomado cartas en el asunto, como individuos somos responsables también de realizar acciones que beneficien a la naturaleza. Además, al cuidar los recursos que la tierra nos ofrece, logramos reducir el gasto económico y se ahorra dinero, no sólo en la sociedad, sino también en nuestro ámbito familiar y personal.
Hoy
Nos enfrentamos a una crisis ambiental debido al mal uso que los seres humanos hemos hecho de los recursos naturales. “Nuestro consumo afecta al medio ambiente y también nuestro presupuesto”, advierte Patricia Ortega, Licenciada en Economía y experta en Finanzas Prácticas www.finanzaspracticas.com
De acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor www.profeco.gob.mx uno de los pasos del Consumo Inteligente es el Consumo Sustentable. La persona que lo lleva a cabo, “busca reducir los efectos del consumo en el ambiente al elegir productos ecológicos, ahorrar energía y agua, separar la basura, caminar en vez de usar el auto y aprovechar al máximo los productos antes de desecharlos”.
Los 20 países más ricos del mundo consumieron en el siglo XX más recursos naturales que toda la humanidad desde la aparición del hombre. Fondo de Población de las Naciones Unidas www.unfpa.org
El consumo sustentable empieza en casa
Profeco afirma que si disminuimos nuestro consumo en general, si compramos lo que realmente necesitamos y si nos informamos y comparamos, podremos elegir productos que dañan menos el ambiente. De esta forma daremos un gran paso para detener el deterioro de la naturaleza. Por otra parte, “siguiendo las reglas de las tres “r” que la organización internacional Greenpeace se ha encargado de difundir, lograremos poner en práctica, de una manera más completa, el cuidado del planeta”, comenta la experta en finanzas personales. Pero necesitamos combinar las tres reglas: reducir, reutilizar y reciclar; para lograr un cambio verdaderamente perceptible.
Reducir
Consiste en ahorrar recursos como: energía eléctrica, gas, agua, combustibles, papel…
- Utiliza un vaso con agua para lavarte los dientes y procura ducharte en sólo 5 o 10 minutos. Cierra la llave mientras te enjabonas.
- Prefiere focos ahorradores de energía, estos pueden durar hasta diez veces más y consumir setenta y cinco por ciento menos energía que los focos convencionales.
- Cambia tu refrigerador si éste tiene más de diez años. Los actuales gastan treinta por ciento menos energía eléctrica.
- Desconecta tus aparatos electrónicos (televisión, computadora, cargador del teléfono móvil…) si no los utilizas, ya que de lo contrario se convierten en ‘vampiros energéticos”, se ha comprobado que consumen del cinco al diez por ciento del recibo de energía de luz mensual.
- Limita el consumo de agua embotellada. Para generar este tipo de botellas de plástico se consumen muchos barriles de petróleo, además tardan años en degradarse. Lo mejor es rellenar un contenedor que sea reutilizable.
- Utiliza el transporte público, la bicicleta o camina en lugar de usar el automóvil cuando tengas que recorrer trayectos pequeños. Te ayudará a reducir el gasto de gasolina y andar en bicicleta o caminar beneficiará tu salud.
- Comparte el auto con alguien más para ir al trabajo, para compartir el pago de la gasolina.
· Revisa los grifos de agua de tu casa y el retrete para que no haya fugas. De acuerdo con la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales, por la fuga de una gota por segundo, se desperdician más de dos mil galones de agua al año.
· Apaga las luces de las habitaciones en las que nadie se encuentra.
· Utiliza focos de luz blanca en lugares en los que se requiera iluminación por tiempo prolongado (áreas de trabajo, jardín, patio, garajes…)
· Prepara tus alimentos usando tapas para las ollas, así se cocinarán más rápido y usarás menos la estufa.
· Cocina la mayor cantidad de alimentos en una sola vez.
· Evita utilizar manguera para lavar el auto, usa sólo un contenedor con un poco de agua.
· Aprovecha la máxima capacidad de la secadora de ropa, si necesitas secar una par de cosas, hazlo al sol.
· Prefiere un calentador de paso. Ahorra hasta setenta por ciento del consumo de gas y calienta el agua conforme la necesitas.
· Reduce el consumo de productos cotidianos como: detergentes y jabones de baño, toallas de papel desechables, papelería…
Reutilizar
Es usar una misma cosa tantas veces como sea posible, o bien darle diferentes usos a un mismo producto con el objetivo de evitar el desperdicio.
- Guarda las envolturas de regalos en buen estado para futuras ocasiones
- Aprovecha envases y contenedores de vidrio y plástico para guardar y organizar objetos por ejemplo: especias o tornillos.
- Da la ropa y juguetes (en buen estado) de tus hijos a sus hermanos más pequeños o a organizaciones altruistas.
- Utiliza el lado contrario de una hoja impresa para escribir notas o imprimir documentos que no requieran presentación formal.
- Conserva los artículos escolares de un año para el ciclo siguiente.
- Coloca una cubeta o dos al bañarte para recolectar agua y utilízala para el servicio del retrete o para lavar el patio o el garaje.
- Usa servilletas de tela en vez de papel.
- Utiliza sábanas, toallas y manteles viejos como trapos de cocina.
- Convierte las cajas de zapatos (forradas) para guardar objetos de papelería o herramientas.
- Evita utilizar bolsas de plástico que tardan años en degradarse, prefiere tu propia bolsa o morral de tela cuando vayas al supermercado.
- Reutiliza los envases de ciertos productos al comprar sólo la versión que sirve para rellenarlos, es más barato y eliminas el consumo de empaques de plástico.
- Regala tus aparatos electrónicos (en buen estado) si ya no los usas o estás pensando en comprarte otros. Si ya no sirven, puedes llevarlos a lugares especializados donde los aceptan o bien, donarlos a quienes hacen obras de arte con ellos. La basura electrónica contamina.
Reutilizar requiere de ingenio por lo que puede convertirse en una actividad creativa y divertida.
Reciclar
Se refiere a la fabricación de un producto nuevo a partir del material de uno que se ha desechado. Por lo general, este proceso lo lleva a cabo la industria. Son pocas las personas que pueden reciclar productos en su propia casa; sin embargo, todos podemos participar del reciclaje.
- Clasifica los desechos cotidianos en categorías que faciliten su identificación.
- Llévalos a centros especializados de aprovechamiento en donde compran materiales reciclables como papel (cartón, periódico, hojas sueltas…), metal (cobre, fierro, aluminio…), vidrio (botellas, cristales rotos…), plástico (envases, caja, botellas…). Allí te pagarán una cierta cantidad de dinero (dependiendo del volumen y tipo de material). Aunque no es mucho, puede resultarte útil para cubrir ciertos gastos.
El vidrio es uno de los materiales mejor pagados, ya que su proceso de reciclaje es directo, simplemente se funde con calor y se moldea de nuevo. Mientras que otros materiales deben depurarse y procesarse antes de ser reprocesados.
(En recuadro)
Otras medidas
- Compra pilas recargables, aunque son un poco caras, la inversión vale la pena ya que las puedes recargar muchas veces. Las no recargables contaminan.
- Divide la basura en orgánica e inorgánica. Con los residuos orgánicos puedes realizar tu propia composta. www.severde.com.mx
- Si quieres comprar un auto, revisa las opciones que ofrece el mercado para contribuir al cuidado del medio ambiente. www.ecovehiculos.gob.mx
- Consume productos orgánicos, son resultado de procesos agrícolas y ganaderos comprometidos con la salud de los consumidores y son respetuosos con el planeta.
- No utilices el sanitario como basurero. Evita echar en él papel, desperdicios de comida, colillas de cigarros, cotonetes…
- Compra alimentos de temporada e idealmente producidos en tu misma localidad. Son más baratos desde el punto de vista del transporte y la refrigeración.
- Evita comprar productos envasados con plástico PVC (se reconocen por el sello de un triángulo con un 3 en el interior)
- Procura utilizar productos elaborados con reciclados.
- Consume lo necesario, compra de manera consciente.
Importante
Todos los productos que adquirimos al término de su vida útil serán basura. Excepto si desde su diseño son fabricados con procesos de producción que produzcan la menor contaminación posible, sin sustancias tóxicas y con materiales que pueden ser reciclados o separados para su reutilización y confinamiento, con empaques de protección reciclables o reutilizables. Fuente: Profeco
(En recuadro)
Más Información
Sobre acciones de reducción, reutilización y reciclaje en México, acude a: www.greenpeace.org/mexico/
viernes, 5 de noviembre de 2010
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